Nuestros Valores y Principios

VALORES

Humanismo Integral:

Promover al ser humano integralmente, en su desarrollo histórico con derechos y deberes, como un sujeto libre, creativo, autónomo y mayormente en interacción directa, no solo con el ambiente, sino principalmente en la construcción asociada y colectiva de futuros mejorados y en comunicación con el otro como ser social, son partes fundamentales de la conciencia social del Humanismo Integral y Aplicado.

El hombre nace libre pero son las condiciones materiales las que hacen de los hombres, seres sometidos a esclavitud, pobreza, miseria, desigualdades e injusticias; El Humanismo Integral y Aplicado cree en el hombre como actor que tiene el derecho y deber de ejercer esta libertad de forma responsable y así asumir la posibilidad de transformación colectiva, para actuar no por intereses particulares sino generales; considera al ser humano en colectivo como autor y constructor de soluciones enmarcadas en un contexto de valores o principios éticos firmes e inquebrantables.

Este Humanismo es íntegro, porque promueve la virtud y rectitud, y es Integral porque es ineludible preocuparse solo en términos materiales cuando la dignidad humana requiere ser planteada en términos intangibles como son las condiciones sociales, familiares y afectivas de los seres humanos para alcanzar sus proyectos de vida o autorrealización.

Hasta ahora el humanismo ha tenido diferentes concepciones que se han generalizado y otras que has sido desplazadas y dispersas, pero todas han encontrado en la normativización un límite a sus esfuerzos. El Humanismo propuesto es Aplicado porque no se queda solo en este tipo de iniciativas sino que trascienden a los hechos colectivos, comportamientos que promueven la solidaridad y los intereses generales para el bienestar, desarrollo y realización de todos.

El Humanismo Integral y Aplicado y deliberativo tiene como objetivo promover la Dignidad humana no como un adjetivo que describe un estado, sino como un valor inherente a la condición y realización misma del ser humano, como fuente de todos los demás valores y derechos que hacen parte de la vida del hombre en sociedad, mediante lo cual, por el solo hecho de existir, cada ser humano debe ser reconocido y respetado como tal.

La Dignidad Humana desde la Asociación MIRA por el Perú está enmarcada en los Derechos Humanos acordados internacionalmente y reconoce la importancia de no ignorar las condiciones, necesidades y expectativas reales de los seres humanos. Sin embargo, resalta que esta dignidad humana de ninguna manera puede ser objeto de negociación, ni se habla de ella en términos intermedios.

Es por esto que este Humanismo retoma a la comunicación como una herramienta que cree que el diálogo y la argumentación racional, para posibilitar contextos de transformación, igualitarios, consensuados y de aprendizaje social que satisfagan esas necesidades y expectativas reconocidas por los diferentes colectivos que conforman las distintas sociedades.

La Dignidad Humana se materializa directamente en el concepto de calidad de vida, concebida por la Asociación como el nivel de bienestar y grado de satisfacción de las personas respecto a sus condiciones de vida materiales. Los niveles de bienestar dependen de los medios de vida que el propio humano pueda producir o requiera en singular pero principalmente como ser humano colectivo o que vive en sociedad.

En este sentido el Humanismo Integral y aplicado promueve la Dignidad Humana como un todo integral, que pretende no solo influir en los aspectos objetivos o calidad de vida (la materialidad definida en los mínimos habitacionales, condiciones de salud, salubridad, ambientales, tecnológicos, de seguridad, etc.), sino también en los subjetivos, entendidos como las actitudes que las personas tienen frente a su entorno (actitudes frente a la familia, los cuidados de su salud, formación educativa, relación con la naturaleza, las condiciones y garantía de los derechos políticos y de autodeterminación no solo moral sino también de las comunidades) y a sus semejantes.

Quienes acojan este Humanismo deben pensar para, el y como los demás para aprender y crecer como un colectivo asociado y así poder llegar a un equilibrio adecuado donde nadie pueda ejercer en nombre de la Dignidad Humana acciones en contra de la Dignidad de otros.

Para este Humanismo no hay discriminación entre seres humanos, todos tienen las capacidades y las oportunidades si son conducidos por valores y principios éticos compartidos; esta Dignidad humana es la misma para todo sin olvidar las particularidades propias de cada territorio y población, porque cada uno tiene condiciones y carencias que requieren un desarrollo y hechos particulares, pero sobre todo, de la participación y construcción conjunta.

Justicia:

La Justicia es el valor que busca que todos los humanos puedan contar con oportunidades que les permitan disfrutar de derechos y condiciones de igualdad sin excepción alguna. La Justicia significa ver a todas las personas como iguales, como merecedoras de una mejor calidad de vida. Significa beneficiar a todas las personas de manera equitativa.

Para la asociación MIRA por el Perú la Justicia es una virtud con la cual se propician escenarios que benefician a todas las personas para contrarrestar los daños que disminuyan la calidad de vida o transgredan la dignidad.

Lealtad:

La Lealtad es uno de los valores finales del sistema de valores que en conjugación con el valor de la Solidaridad y de la Justicia, articula y orienta el logro de comportamientos íntegros por parte de cada uno de los actores.

Desde la Asociación MIRA por el Perú la Lealtad es entendida como la coherencia permanente para la búsqueda de intereses que propendan por el bien común y el bienestar de la sociedad por medio de decisiones justas y equitativas que respondan a mejoras en su calidad de vida.

La Lealtad fortalece y es trecha los lazos de confianza y credibilidad con los miembros de la comunidad, lo que permite un acercamiento real a todas las esferas de interacción social y que lleva a una comprensión distinta, de la labor social por parte de la comunidad.

Dentro del proceso de la resolución de conflictos, la Lealtad garantiza el saber escuchar y considerar las visiones y condiciones de los actores involucrados y de los entornos, entendiendo y tolerando la heterogeneidad en las características de los mismos, la diferencia en las experiencias con las que cuentan y manera de ver las situaciones.

Desde sus diferentes programas la Asociación MIRA por el Perú fortalece y manifiesta su concepto de Lealtad, atendiendo y trabajando de manera responsable y firme a la confianza que cada uno de sus, voluntarios otorgan a la asociación.

Solidaridad:

La Solidaridad es la cualidad con la que cuentan aquellas personas que consideran a los demás como iguales y luchan por el bienestar de todos. Cuando se es una persona solidaria se consideran como propios los problemas y las dificultades de los demás, se busca ayudar a todas las personas sin discriminación alguna y de manera desinteresada, generosa y desprendida, se responde por los actos realizados y se cuida que éstos no interfieran negativamente en las condiciones de felicidad de los demás. La Solidaridad lleva a la unión de todas las personas, el trabajo conjunto para la búsqueda de soluciones que aumenten la calidad de vida de todos.

La Solidaridad busca generar confianza por medio de un proceso de empoderamiento y compromiso que se sustenta en el entendimiento, la generosidad y la fidelidad en la comunidad y con sus representantes. En la Asociación MIRA por el Perú, va más allá de una simple adhesión entre las personas para la búsqueda de unos intereses particulares, porque parte de la existencia de unos valores morales comunes. La Solidaridad es uno de los principios básicos de la organización social, política y económica y se entiende como la relación afectuosa, vinculante, recíproca y desinteresada con la que las personas trabajan en la consecución del bien común.

Este valor se hace evidente en el celo o cuidado de los unos por la dignidad de los otros, es decir, en la preocupación por su calidad de vida, por sus condiciones individuales y por el cumplimiento de sus proyectos de vida.

La Solidaridad se encuentra directamente relacionada con el trabajo en equipo tanto a nivel institucional de la Asociación como a nivel social o comunitario, y se caracteriza por ser el vínculo y el compromiso en la articulación de las acciones, lo cual se opone a la consecución de intereses particulares o que interfieran de manera negativa en la calidad de vida de los demás.

La Solidaridad es un valor protagónico porque si todas las personas logran establecer sus relaciones humanas por medio de éste valor, se podrá garantizar la unión, el bienestar colaborativo y la paz social.

Integridad:

Gozar de una mejor calidad de vida es un derecho que no es sólo para unos pocos y por eso es una tarea de todos, la cual es alcanzada cuando hay conciencia de que se es parte del cambio por medio de las acciones cotidianas, del comportamiento frente a las personas y frente a las circunstancias. Cuando se actúa de manera responsable, recta, honesta, sincera, incluyente, desinteresada, virtuosa, respetuosa, colaborativa y tolerante, buscando en bienestar de los demás en todos los espacios de la vida, se está obrando íntegramente. La Integridad lleva a ser parte activa del cambio y del desarrollo que se busca para la comunidad en la que se encuentra, logrando de esta manera contribuir en el crecimiento de la dignidad humana y de la calidad de vida de todas las personas.

creemos que para que existan procesos de desarrollo y de cambio en beneficio de las comunidades no sólo deben existir cambios en las estructuras políticas, sociales, económicas, institucionales y administrativas, sino también en las actitudes personales frente a los demás y las realidades, para que los procesos sean de largo alcance.

La Integridad es la realización o manifestación real y agregada de las virtudes y valores que componen el comportamiento de una persona. Se refiere a la capacidad del ser humano de actuar con Responsabilidad, Rectitud y Honestidad, conforme a la Amistad, Justicia y Lealtad tanto en los ámbitos privados como públicos, siempre pensando en el bienestar no sólo personal sino también colectivo.

La Integridad se evidencia en la rectitud de la totalidad de las acciones del ser, es decir, en el ser cabal, razonable, objetivo, benévolo, prudente, amante de lo moral, honesto, decente, afable, honorable, de comportamiento excelente e intachable ante la comunidad. Por eso no tiene unas acciones específicas, puesto que la Integridad es la suma de todas las acciones virtuosas del ser humano. La integridad es la perfección total en el campo ético.

Ser integro implica estar comprometido con la comunidad buscando siempre su dignidad y su calidad de vida. Sin embargo, no sólo se requiere estar comprometido sino también la actitud de llevar a que las personas se comprometan, aseguren, afirmen y formen para que se involucren honestamente en la toma de aquellas decisiones que les afectan como comunidad. La Integridad tiene entonces como prerrequisito el ser un ciudadano activo y el activar a otros para que lo sean.

Al existir la Integridad como valor final y los subsiguientes valores instrumentales como fundamento del comportamiento personal en los diferentes espacios de la vida (especialmente en los espacios de participación de la comunidad y se despierta la credibilidad y confianza por parte de las personas que ven un actuar recto y virtuoso.

La Integridad es la plenitud del ser humano, entendido como un ser benévolo que valora a todas las personas como iguales y en libertad, independientemente de sus diferencias culturales o de género y reconoce sus derechos y deberes como ciudadanos. Adicionalmente implica favorecer a las personas no privándolas de información, comunicándoles, enterándolas, anunciándoles, para que las personas cuenten con herramientas para decidir, no siendo impositores sino pacificadores, armonizadores de las realidades que aquejan a las personas, no enfatizando en las problemáticas en sí mismas, sino mostrando que siempre hay una solución.

PRINCIPIOS
Vocación Social y pedagógica

La asociación MIRA por el Perú existe en función del ser humano y de su vida en sociedad. Por tal causa, se caracteriza por un trabajo social continuo, que favorece la implementación de estrategias de mutua cooperación para satisfacer las necesidades de la comunidad. Igualmente, la labor social se complementa en su vocación pedagógica desde la infancia y juventud, entendiendo que el conocimiento nace en la comunidad, pues es en ella donde se evidencian las situaciones, problemas y soluciones de la sociedad, para ello, trabaja en la formación de ciudadanos activos que se conduzcan hacia los espacios sociales con pensamientos, sentimientos y acciones humanísticas, sociales y democráticas.
Garantías Éticas

la Asociación MIRA por el Perú considera que con comportamientos virtuosos, tanto personales como colectivos, se pueden alcanzar condiciones que beneficien la convivencia social.  De tal forma,  la  coherencia ética  sustenta el trabajo social   y  conlleva a asumir con integridad, honestidad y transparencia, las responsabilidades sociales de liderazgo en la sociedad civil.
Las garantías éticas aseguran que la labor social sea para servir y no para servirse de ella. En tal sentido, la Asociación MIRA por el Perú no espera cosa alguna a cambio de su labor, por el contrario, trabaja con justicia y rectitud por el bien común.

Multiétnica
La Asociación MIRA por el Perú es una Asociación integrada por personas de distintas tradiciones culturales y raíces étnicas, lo que permite liderar el bienestar para toda la población al contar con una visión integral de las comunidades, sus necesidades, y posiciones frente a la realidad y el futuro.
Equidad de Género.

La Asociación MIRA por el Perú está comprometida con la defensa y protección de la equidad de género en los diferentes espacios de la vida pública y privada, pues considera que la labor social sin la adecuada garantía de la participación de ambos sexos se encuentra incompleta.
La equidad de género implica, a su vez, un trabajo constante en la defensa de los derechos de la mujer, no sólo en su acceso a los mecanismos democráticos, sino también en la protección y cuidado de su vida e integridad, Independencia y condiciones para el desarrollo y la libertad.